Cierto, querido amigo,
no sabrás que conmigo,
colgado llevo en la popa,
un Tohatsu que me arropa,
motor de caballos dieciocho,
eje largo, cual pinocho,
blanca hélice inmaculada,
aún virgen, ni una palada.
Y es que para usarlo,
hay que, al principal pararlo,
y estando bien mantenido
es harto dificil griparlo,
su anticongelante y buen aceite,
hacen que su sonido deleite,
y siendo Volvo Penta
el mecánico a mi me menta:
"¿Ondeandará Choquero
que mi taller no frecuenta?
Tendré que ir al loquero,
un cliente así, no trae cuenta".
Y vienen los trapos en tropel
cuando en la ría me ven navegar,
"traigo una preguntra envuelta en oropel
¿cuanto va, en diesel, mi motor a trasegar?".
Y otros vienen a preguntar sin tardanza...
¿Y yendo a motor cuanto tardo a Bonanza?.
¿Como cambio, de la bomba el rotor,
sin destrozar mi diminuto motor?.
¿Y como el circuito purgo
sin parecer un dramaturgo?.
¿Y mi cuentarevoluciones
que no funciona, da tirones?.
Sabed Shael querido,
los tractoristas hemos aprendido,
de dos en dos llevamos motores
para cuando vienen peores
tiempos salir airosos
que es más fácil, más garboso,
quitar lo que se tiene
que poner lo que a bordo no viene.
Y antes muerto que decir "Sr. Velero",
¿pues para que puedo yo llamar al tal
si mi tractor, con mucho salero,
no gasta velas al navegar?
Anda, vamos a merendar
que pronto la hora van a dar.

