Pues cuando llegue Navidad (por ejemplo, o La Virgen del Carmen) una cajita de buen vino y que se la repartan.
Que no solo de buenas palabras y palmaditas en la espalda vive el hombre.
Es su obligación y lo hacen sin necesidad, por eso un regalito te lo agradecen, aunque a veces hasta con veguenza, y diciendote que no hace falta para nada, pero, si se lo merecen...... se lo merecen.
