Hace ya unos cuantos años le pegué un buen susto a un pescador a flote, y yo también me lo di, por ir con el piloto a hierro sin prestar la suficiente atención. Ese día aprendí unas cuantas cosas, como que los pilotos no son para bajar la guardia. Me alegro de que a tus amigos no les haya pasado nada personal y que por lo menos este accidente sirva para el que no se haya dado cuenta que hay que ir siempre atento. Por cierto, no me entra en la cabeza que haya gente que se acerque a un barco con buzos sumergidos; es para alucinar.
