Bueno ya de vuelta por Arnedillo después de haber pasado unos días de navegación caribeña que han estado geniales, unos ratos increíbles a la caña del Bahía que se deja pilotar con suavidad y obediencia inmediata.

El capitan
El contramaestre
Unos ratos de pesca divertidísimos e instructivos junto a Kaia, que es un grandísimo buceador, que aun no había explotado su faceta pesqueril para llenar la sartén y la paellera. Pero no ha hecho falta insistir mucho para que se aplicara con devoción y entrega en la ayuda a la manutención de la tripulación.
Hemos hecho algunas buenas capturas, nos hemos reído y divertido un montón, sobre todo cuando por culpa de un tirón en los gemelos después de más de una hora en el agua me costaba subir a la auxiliar, no penséis que me ayudaba no, se partía de la risa, además de insinuar algo sobre mi peso y mi cintura.
Desde Bechia hemos navegado junto a Edda y Ja y su Caps III , esto de ir en conserva tiene sus ventajas, pues alternábamos casi a diario el sitio de comida o de cena, además de las cervecitas con tapita.
Desde aquí un besazo y un abrazo para los dos y hasta que nos encontremos de nuevo por esos mares.
La ultima captura, esta al curri, una Barracuda de 75 ctms. y tres kilos de peso y que a pesar de su aspecto no dio a penas batalla para subirla a bordo.
Ahora toca currelar para capear este temporal económico que tenemos “en to lo harto” pero en Octubre salvo tsunami o similar estaremos de nuevo a bordo del Bahia para recorrer otro pedazo de Caribe y acompañar a Kaia y Rufino unas cuantas millas en su vuelta por el mundo.
Salud y
