Yo paso de leerme el tocho de Blue Alachar, useasé, mi marido, abogado y licenciado en ciencias náuticas, y un tanto vehemente cuando se toca este tema.
Nosotros nos casamos en nuestro barco, el amigo Capitán de Yate con el que habíamos quedado en Ibiza para que oficiara la ceremonia nos dio plantón por un imprevisto, y mi capi decidió que se casaba a sí pispo

. Llevábamos dos testigos y nuestros cuerpos serranos, ni uniformes ni na de na. Según él, lo único necesario era que fuera una singladura (24 horas sin tocar tierra)
Fondeados en Espalmador, mi Juanico leyó no se qué del Codigo Civil y un discursito, nos pusimos las alianzas, nos dimos el morreo de rigor y firmamos todos un documento que había preparado un poco antes. Luego nos tomamos la tartita con los novios de adorno y nos hinchamos a copas y a bailar con algunos vecinos de boya que se apuntaron a tan singular evento.
Afoto del momento morreo (obsérvese el código civil encima de la mesa) Todas las flores eran de plástico para que no se quedaran chuchurrías jajaja
Mi familia dijo que aquel churro no valía, y que sólo podía casar un marino mercante en peligro de muerte si se estaba en alta mar.
Mi capi redactó un dictamen larguisimo de varios folios explicando que nuestro matrimonio era válido, de lo que él está convencidísimo, y el resultado fue que no coló, salvo un hermano mio abogado que le dio la razón.
En esto del derecho hay miles de interpretaciones, así que yo creo que seguridad de que el matrimonio sea válido no hay, pero como a mi me da exactamente igual me quedé tan contenta. Yo lo único que quería era hacer una ceremonia a bordo para tener un dia divertido que recordar. Y así fue-
Luego -como el que va a renovar el DNI- nos tocó pasar por el juzgado para acallar los rumores de aquella esquina, como diría la Pantoja. Para compensar el rollazo, acto seguido nos atizamos un cocido madrileño pa celebrarlo en malacatin, conocida tasca del rastro madrileño.
P.D. El relato de Enricación es lo más divertido que he leido en años. No os lo perdáis y preparaos para llorar de risa hasta que os duela la tripa
