El problema es que hasta con los conocidos, te puede pasar.
Una de las peores travesias de mi vida, fue por culpa de un individuo que sobraba en el barco, y la verdad, se hace muy dificil cumplir el quinto mandamiento (no mataras).
llevo bastantes psicotropos en el barco, y creo que si me vuelve a pasar algo con un tripulante, le meto dosis de lexatin y valium, hasta que se me duerma, y pueda llegar a puerto, y desembarcarle.
Rondas
