En todas estas historias creo que simpre falla el mismo eslabón. Uno de los cometidos de un buen patrón es elegir la tripulación; yo desde luego no navego con alguien que no me apetezca, lo tengo claro. Y tambien es responsabilidad del patrón el que haya una buena convivencia a bordo pese a que es imposible que no exista algun que otro roce durante varios días de convivenecia a bordo de un pequeño barco. Hay que estar atento a cualquier indicio que pueda perturbar la paz. De echo, creo que lo realmente importante es que el patrón actúe de patrón, no por llevar una bonita gorra de capitan sino porque tiene la complicidad del resto de la tripulación ganada por méritos propios. Los tiempos de galeras ya acabaron. Un patrón al que nadie le discuta el puesto tendrá mucho ganado para que la convivencia sea buena, y en caso de existir algún confrontamiento será un buen antídoto. Yo no se si me he ganadao el respeto de mi tripulación, espero que sí
Paz
