A mí mi club me monta un recorrido cada quince días, con un comité que se pega dando botes en el mar el sábado y el domingo hasta que haya entrado el más lento de toda la flota; me hace una clasificación mientras los participantes nos tomamos unas cañas con patatas en el bar y monta una entrega de premios con pica pica para todos.
Mi club tiene una escuela de vela que proporciona un barco y un monitor a cualquier chaval de mi pueblo que quiera aprender a navegar. La escuela de invierno es gratuita para todo chaval que quiera.
Para los jubilados mi club monta concursos de pesca al año, que son una bonita excusa para verse, salir al mar y luego montar la juerga mientras se pesan las capturas y se declaran los resultados.
Mi club pone a disposición de sus socios que buceen dos embarcaciones para salir a bucear cada semana pagando sólo la gasolina.
Mi club organiza conferencias, limpiezas subacuáticas, charlas en los colegios, bautismos de buceo y de vela, jornadas náuticas, etc.
Por eso me gusta representar a mi club en regatas frente a otros clubes y por eso soy socio, porque aunque yo no participe en todo lo que hace mi club, creo que está bien que en mi pueblo haya alguien que se encargue de hacer todo eso.
Así me lo aprendí yo
