Yo me movía entre la mala hostia ,la risa y la vergüenza ajena.Hay un momento en el que el "patrón" le dice a la tía "no ciñas tanto" ....Eran un grupo de auténticos payasos (con perdón por los payasos), la pija con el rollito de lo duro que es ser rico y lo unida que está al barco y al mar, y el tío haciéndose el marcial, marino y severo patrón.Yo es que con la tele nunca dejaré de flipar: ni con la tele ni con la compulsión de la gente por tener sus 15 minutos de fama.
Unas birras que no tengo suelto para Moët.
