Primero, yo no tengo tantos amigos
Segundo, el barco, como el coche, es mío y salgo cuando y con quien quiero. Hay tiempo para todo y para todos

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Tú ves saliendo que los "malos" se iran cansando y quedarán los buenos, aquellos con los que saldrás más habitualmente, pero sin prisas ni agobios.
Sin olvidar que la familia siempre son los primeros.

