Separa a los amigos por grupos que sepas que tienen contacto entre ellos.
Invita al más cotilla de cada grupo para salir todos el mismo día.
Elige un día que haya mala mar.
Navega tan atravesado a la mar como puedas, de forma que cualquier biologo pueda reconocer en el plan de tu barco las primeras papillas que ingirieron sin necesidad de microscopio.
Invítalos a un vasito de leche entera con gaseosa frsquita con la excusa de que es muy digestiva...
Despídelos con una sonrisa al desembarcar y les dices que con tres o cuatro salidas más, ya se acostumbrarán.
Bueno, pierdes unos pocos de amigos (los que han navegado), pero te quitas de encima al resto de peticionarios.

