Efectivamente, Cala Figuera quedó atrás, y atrás quedaron las costas españolas e italianas.
He tenido la gran suerte de acompañar durante una semana a bordo del Corfú a Rafael por esos mares y tengo que reconocer que ha sido una magnífica experiencia. Hemos pasado Capitán y grumete algún mal ratillo que dá la mar y la mayor parte de ellos buenos ratos. Navegar por aguas mediterraneas con 2500 mt. de agua bajo la quilla es magnífico y como experiencia de todo punto aconsejable: hermosos atardeceres, delfines, tortugas y hasta ballenas... dan fé de ello.
Navegar es muy lindo !!!!
Gracias por la oportunidad Rafa, y cuenta conmigo para tu regreso del Este allá por Otoño, para nuevas singladuras...
Manuel
