Ver mensaje
  #53  
Antiguo 11-06-2010, 18:54
Avatar de sumeke
sumeke sumeke esta desconectado
Hermano de la costa
 
Registrado: 03-03-2007
Localización: mediterraneo español
Edad: 67
Mensajes: 3,965
Agradecimientos que ha otorgado: 619
Recibió 2,219 Agradecimientos en 909 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: Me cambio a la vela...

Os dejo un hilo que subí hace unus meses, en negrita hago alusion a la diferencia de ir a motor o a vela...no hay color


Quizás esto mismo lo habréis vivido alguna vez, una navegación de transito de pocas millas, unas treinta, para hacer una regata se convierte en una navegación especial, mágica, de las no quieres que se terminen, no tiene, a priori, nada de relevante, exceptuando que solo el hecho de navegar, para mi, es primordial y necesario, para sentirme bien.
Pero en esta ocasión lo habitual se tornó distinto, no se porqué. Mi mismo barco, mi misma gente, una travesía conocida, y cumpliendo con un paso obligado para después disfrutar de unas horas de aguerrida competición.

La cosa ya empezó apuntando maneras, salimos dos horas mas tarde de lo previsto, porque nos encontrábamos muy a gusto en el puerto, a bordo del Sumeke, tomándonos el aperitivo con las almirantas, y como es de obligado cumplimiento, pasamos de las cervecitas con aceitunas, a sacar de todas las delicatessen que había por los armarios y pegarnos un homenaje gastronómico, incluyendo café, copa y un par de gin tonic.

Las señoras irían, por esos imponderables de ultima hora,….. por tierra y nos esperaban a la llegada, para pegarnos una fiesta pre regatera-carnavalera, en Águilas. Soltamos amarras al ritmo de lo que sonaba por los altavoces del compac, Cambao, quizá un poquito alto de mas, y con el buen rollito que te da, al unirse, la inmejorable compañía, con un principio de exaltación de la amistad, derivado, supongo, de los vapores etílicos.
Dimos las velas saliendo entre faros, el tiempo era bueno, con poco viento, y con el motor ayudando, para cumplir con el horario previsto, ya trastocado de por si.
Aproamos al 240 en demanda de Águilas.
La tarde era magnifica, el solecito por la amura de estribor, dándonos en la cara, nos sumergía en un agradable letargo, que ni el ruido del motor podía vencer. El compac, cambió de disco y empezó a sonar, café del mar, no se cual de los disket que compro cada año en los chiringuitos de Chill-out, de Formentera, daba igual, era lo que nos apetecía escuchar y sabiamente el compac acertó. Se imponía otra copa.
Fue cayendo la tarde, subió algo el viento y alguien tuvo la admirable iniciativa de parar el motor. Nos daba igual el horario, nos la traía al pairo la irremediable espera que se le avecinaba a nuestras sufridas esposas, y la consiguiente racha que nos caería al llegar a puerto bastante mas tarde de lo acordado. Estábamos en la gloria. Lo habitual se había convertido en una navegación idílica, paradisíaca, casi inenarrable, me cuesta expresar bien , como nos sentíamos.

Para completar este cuadro de placidez, tuvo a bien, aparecer en escena una manada de delfines, los cuales nos vinieron a visitar y en vista de lo poco gratificante que les resultaba la escasa velocidad del barco, decidieron irse, o al menos eso pensábamos nosotros, hasta que comprendimos atónitos, que no era que le resultábamos insulsos, sino porque habían encontrado un compañero de juego mucho mejor, y digo atónitos, porque lo que vimos a continuación, nos dejó con la boca abierta, con esa risa nerviosa que te da cuando estas muy, muy contento….. teníamos ante nosotros por popa y aguantando estoicamente las gracias de los delfines a, UNA BALLENA, si, si si, no una piloto o calderón, sino una ballena de mas de 15 metros, que asomaba su impresionante lomo gris metálico con un surtidor de agua que llegaba varios metros hacia arriba.

Majestuosa, aparecía en la superficie rítmicamente, adivinándose una pequeña aleta dorsal muy hacia la cola. Estuvo solo unos minutos, hasta que alguien, presa posiblemente de la emoción que nos embargaba, arrancó el motor con el fin de acercarse mas a ella, y solo consiguió, que se sumergiera definitivamente.
Indescriptible, no hay palabras para relatarlo, ya habíamos visto estos animales otras veces, pero nunca tan claramente. El fortuito e inusual encuentro, nos saco de nuestro agradable sopor, volviéndonos a una realidad temporal…. Íbamos retrasadísimos. Los delfines se unieron a la fiesta que hicimos para celebrar el avistamiento, llevándolos bastante tiempo jugueteando en la proa.
Seguimos muy a nuestro pesar con el motor alegrete, con un atardecer de libro, sabíamos que llegaríamos a puerto de noche, tampoco nos preocupaba demasiado.

Hacia ya frío, cabo Cope a unas pocas millas por proa, el piloto gobernando a una mar levemente rizada y el sol ocultándose tras los montes que se veían por estribor. Era el momento de tomar un tentempié, algo para picar, con una cervecita. Esto ya lo he vivido mas veces, pero en esta ocasión fue, …..diferente, ¡¡¡ Que sensación de bienestar!!! ¡¡¡ Que modo sentirse a gusto con uno mismo!!! ¡¡¡¡ Que ganas de que aquello no acabara!!!....¡¡¡¡ Que maravilloso es navegar!!!

Al final, según lo esperado, nos encontramos con malas caras al llegar, pero duró poco, seguramente nos vieron tan felices, que enseguida se diluyeron los malos rollos, y casi se murieron de envidia, cuando nos oyeron contar lo ocurrido, y sobre todo, con el entusiasmo con el que lo relatábamos.

¿Os ha pasado alguna vez algo parecido a esto?. Sino, intentar que os ocurra., comprar muchos boletos para que os toque, osea navegar siempre que podais, siempre os sentireis bien, pero a veces unas son mejores que otras.

Merece la pena vivirlo.


SumeKe, Ex- tracctorista reconvertido.
__________________
Soy cantor, soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero. Qué le voy a hacer, si yo nací en el mediterráneo.

"A veces es mejor callar y parecer tonto, que hablar y despejar todas las dudas". Groucho M.
Citar y responder
Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a sumeke
athenea (11-06-2010)