Mucha agua de mar con cepillo de raíces sin "apretar", dando pasadas hasta que ya no salen ni "pelotillas" ni ese color grisáceo. Baldear abundante ayudando con el cepillo a quitar el agua hasta que ésta salga clarita.
La teka se queda en su original colo tirando a palidillo... ahora, ya seca, aciete de teka (da igual el precio), extendido con brocha en el sentido de las vetas de la madera... y !qué bonito, oscurito!
Cuando pierda ese explendor, cubo, agua de mar, cepillo raíces y repetir...
Graciasd por la ronda

, que sean dos

Salud y buena mar.