No creo que la discusión sea quién lo hace mejor, desde luego en la cocina no hay color, sino la pasión por conservar y hacer revivir lanchas, trincados, dornas, velas al tercio, latinas ... o los barcos de cada zona.
Desde mi infancia los he visto pudrirse en las playas de las rías, algunos sobrevivieron y hoy navegan de manos de asociaciones que se dejan la piel y el dinero que no tienen.
Lo que admiro de los ingleses es la frecuencia con que muchos particulares conservan un barco de años, tambien diseños de fibra de hace ya 50 años.
Es cierto que eso da mucho trabajo, pero quid de la cuestión debe estar en al aprecio social por la solera, por la artesanía del pasado. Y en la eliminación de ciertas trabas por parte de la administración, que la conservación del patrimonio marítimo se facilite eliminando exigencias administrativas y facilitando el esfuerzo de estos armadores.

PD, la foto es Vigo en 1920