Joshua.... Construído en el mismísimo corazón de Francia, barco francés donde los haya... que los ingleses nunca tendrán.
Vamos a ver... ou plutôt... voyons voir, mes chers amis...
La industría naval francesa representa una parte importantísima del PIB nacional.
De esta industría naval, la construcción de barcos de recreo representa más o menos una cuarta parte.
De todos los barcos de recreos que salen de los astilleros franceses, más del 60% se exportan hacia países del extranjero (España, entre otros).
Los franceses no pueden más que felicitarse de la buena salud de la insdustría naval que genera muchos ingresos y empleos en su territorios.
Ley del mercado: si quieres vender muchos churros, hazlos al gusto del cliente... y el cliente (sea particular o empresas de charter), en los salones náuticos, quiere popas anchas, camarotes dobles, grandes cockpits para tomar el aperitivo en el fondeo o la marina de turno, ruedas en lugar de cañas y velas enrollables).
Lo cual no significa ni mucho menos que en Francia sólo existe este tipo de barco. Los puertos atlánticos (y algunos también del Med) expresan sus tradiciones marítimas a pleno pulmón.
El que no esté convencido de ello, que se pase por Douarnenez durante su festival de julio o se suscriba una temporada al Chasse-Marée (lectura de los más recomendable).
Que los Brits (perdón, pero es que me caliento

) prefieran desarrollar un producto más sencillo o, al contrario, mucho más exclusivo (eso también lo hay y no hay que olvidarlo) no significa que tengan el monopolio de la tradición maritima europea.


Y despues de esta defensa de mis colores que, la verdad sea dicha, me ha dado mucha sed, me tomaría esa cañita, por favor!