El destino me ha regalado un nuevo cuaderno de bitácora.
El destino, sí. Aquél que se escondía por no sé qué.
Y ya hace días, semanas, que lleva anotaciones con una nueva derrota. Anotaciones que van marcando singladuras. Todas para compartirlas.
Es un cuaderno que no supe ver ni recibir tiempo atrás cuando me lo enseñaron. Pero que abre sus hojas frescas y ávidas de ilusiones. Sin frenos. Con mente abierta. Y con la experiencia de saber que he vivido. La experiencia.
Destino, sí quiero. Vente a navegar conmigo.
Ya todo pertrechado, todo bien estibado fuera y dentro de todos los sitios, a son de mar, y como todos los años anteriores, para San Juan volvemos a largar amarras.
