... la primera, fue hace muchos años, yo tenía unos 14, y acabábamos de perder Cuba y las Filipinas... (

). A un tío mío le prestaron una vieja motora y nos llevó a la Isla de Rua (Ría de Arousa) a una excursión.
La motora tenía tres motores: un intraborda, un fueraborda auxiliar, y además, el pequeño fueraborda de la neumática auxiliar. Éste fue el primero en fallar. Sacamos la neumática para dar una vuelta a la isla, pero el motor no quiso arrancar. No hubo manera.
Entre pitos y flautas, nos quedamos los últimos en la isla. Cuando vamos a zarpar... el intraborda no arranca. No hubo manera, mi tío insistió hasta casi agotar la batería, pero nada. Entonces intentó arrancar el bueraborda auxiliar... y se quedó con la cuerda de arranque en la mano. Y allí estábamos, solos en la isla de Rúa, con un barco que no arrancaba. Y, por supuesto, sin emisora.
Intenamos hacer señales a todo abrco que pasaba, hasta que finalmente se acercó un pequero, y nos dijo que nos podía acercar a Aguiño, cerca de Riveira. Pues a Aguiño vamos, dijimos. Y, cuando vamos a remolque... va el maldito fueraborda y arranca. Así que agradecimos la ayuda, soltamos el cabo de remolque... y vuelta a casa a las tantas de la madrugada.
La segunda me pasó a mí solito en mi Hunter Europa. Me acercaba a puerto, ya había recogido las velas y... el viejo Evinrude se apaga y no hay manera de que vuelva a arrancar. Ventajas de la vela, desenrollé el foque y pude entrar a vela. Luego descubrí la causa de la avería: acababa de cambiar el depósito (antes tenía un viejo tocho de hierro que hasta debía de tener placton dentro) y la línea de combustible (la vieja ya estaba agrietada y dura) y la perilla de bombeo nueva que me vendieron tenía poros, dejaba pasar el aire, y claro, no llegaba gasolina al motor. También es mala pata que la pieza que falla sea la única posterior a 1980... (bueno, exagero, las bujías también eran nuevas).