Pero aún cabe lugar a la esperanza azzurra, algo cambió ayer. Los kiwis dieron someras muestras de alegría, incluso hubo alguna palmada y saludo de manos,... ¿se verán fuera?
Lo que está claro es que al final los nuestros eran más buenos de lo que creíamos....

¡al menos les ganaron dos!
Una

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