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Capitán pirata
 
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Predeterminado Re: Botadura del GALEON ANDALUCIA

14 de junio de 2010



Parte de las 12:00 h. del día 13-06-2010 a las 12:00 h. del día 14-06-2010

Posición: Latitud 07º 15' N Longitud 115º 08' E

Millas recorridas en las últimas 24 horas: 215 (387 kilómetros)

Total millas recorridas desde el inicio de la travesía (Sevilla): 8.723 (15.701 kilómetros)

Meteorología: Viento del SE 10 nudos (18 km/h) y mar en la misma dirección con medio metro de ola

Distancia al puerto de destino (Shanghái): 1.820 millas (3.276 kilómetros)

Incidencias: Curro Castillo vuelve a pasar por la "peluquería Galeón Andalucía", y de paso le surge un paciente, Gabri, quien amanece con dolor de estómago. El monzón reparte como quiere, un día da lluvia y fresco y al siguiente un calor ardiente; hoy toca lo segundo. Por las alturas con las jarcias, en el puente lidiando con la estricta burocracia china, y en cubierta con los baldeos; los trabajos se suceden, y de comer hoy, un "magnífico aliño".



La Tierra se hace más pequeña



Y seguimos sin ver tierra, con la isla de Borneo a estribor (isla compuesta por 2 países, Malasia e Indonesia y un Sultanato, Brunei), solo agua y agua y más agua. Agua que está bajo nuestros pies y que cae sobre nuestras cabezas en forma de lluvia monzónica. Ya podría caernos una de éstas cada mañana. Aun siendo una persona a la que levantarse le cuesta una vida, los gritos de “¡llueve!” me hicieron coger la toalla, la esponja y el jabón y ponerme a frotar en cubierta. Ya nos hacía falta una ducha a “todos”. Fueron unos minutos de risas, parecía un parque acuático improvisado. Al cabo de un tiempo las nubes dejaron paso al astro rey. La temperatura era perfecta, brisa fresca y ambiente despejado. Para hacer del domingo un día todavía más especial , si cabe, la tripulación se reunió en el comedor y bajo ritmos hechos a base de guitarra y golpes en latas y vasos ( y alguna cabeza que golpeaba a ritmo de vez en cuando en un bao) comenzó la fiesta. Cantos y bailes que se alargaron hasta la comida. Esther con la ayuda de Manolo, Paco y Curro Marchena (y viceversa) prepararon un pedazo de menú: calamares rellenos aderezado con una salsa extraída de una receta secreta, como la Coca-Cola, acompañados con ajitos y papas fritas.

Después llega el momento de charla. Hablando con unos y otros coincidimos en que esta experiencia está haciendo que nos demos cuenta del tamaño real de la Tierra, que no es la que había tenido siempre. De pequeño siempre que miraba un mapamundi y hacía un cálculo aproximado de lo lejos que está un país u otro me desesperaba al pensar lo que se tardaría en llegar. Es verdad que con un avión te puedes plantar en cualquier parte del Mundo en menos de 24 horas, pero justamente de esa forma, aunque sea contradictorio pensarlo, sientes que estás realizando un largo recorrido. En cambio, haciéndolo de esta forma, en barco, en un Galeón, de forma tranquila, simplemente esperando en “tu casa móvil”, de repente te plantas en un país, luego en otro y así llevamos más de 8500 millas, cerca de Filipinas, de Vietnam, con Australia a tiro de piedra. Las distancias se han acortado, se han distorsionado o realmente aparecen como tienen que ser. Ya no existe el vértigo de pensar que estamos en la otra parte del Mundo, que nos encontramos lejos de casa, todo lo contrario, tenemos apetito de visitar más sitios, más culturas, tenemos la necesidad de que nuestro planeta sea más grande. Todo esto también puede ser debido a que el tiempo no es el mismo para nosotros que para los “terrestres”. A parte de no saber en qué día vivimos, la percepción del tiempo es completamente distinta. Hablando el otro día con un amigo en España, le preguntaba cómo estaba todo por ahí, como si hubieran pasado años. Me devolvió a la realidad cuando me dijo que solo habían pasado 3 meses. Para mí esos tres meses han sido años, será por la cantidad de experiencias diarias que vivimos. Por otra parte, y aquí entra otra contradicción, los días nos pasan volando, no hay ninguno que se haga pesado. Una vez leí que esa sensación que se tiene cuando eres niño de que el tiempo pasa más lento de lo que pasa cuando creces, es debido a que a esa edad todo te parece nuevo y sorprendente, y esa es la razón por la cual el tiempo transcurre pausadamente. Eso mismo estamos viviendo ahora, volvemos a ser niños, y ya que regresamos a esa edad, ¡leche frita como postre para cenar!

Esto de navegar te hace filosofar mucho, tal vez demasiado. Un gran beso a todos (y un millón más a mi familia)



Manuel García

Saludos,.
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