El octubre pasado, a las 10 de la noche, noche cerrada, sin luna y con llovizna, a 5 millas de Ibiza, vimos una mancha negra que se nos acercaba por el través. Cundió el pánico, pero cuando la mancha negra estaba a 10 metros paró en seco y encendio unos fuertes reflectores. Era una patrullera de aduanas.
El patrón visiblemente cabreado llamó a la patrullera por la radio y soltó unos improperios.
La patrullera contestó por la radio " Estamos haciendo nuestro trabajo", dió una vuelta a nuestro barco apagó los focos y se alejó rapidamente...
Supusimos que estaban destrás de algun velero con contrabando al que querian sorprender antes de que echase los fardos por la borda y que al comprobar que no era nuestro barco nos dejaron en paz. Pero nos dieron un susto de muerte...
Unos roncitos para pasar mejos estos malos tragos ...
