Re: Botadura del GALEON ANDALUCIA
16 de junio de 2010
Parte de las 12:00 h. del día 15-06-2010 a las 12:00 h. del día 16-06-2010
Posición: Latitud 13º 25' N Longitud 118º 17' E
Millas recorridas en las últimas 24 horas: 212 (381 kilómetros)
Total millas recorridas desde el inicio de la travesía (Sevilla): 9.157 (16.482 kilómetros)
Meteorología: Viento del E 5 nudos (9 km/h) y mar de fondo del SW con medio metro de ola
Distancia al puerto de destino (Shanghái): 1.386 millas (2.494 kilómetros)
Incidencias: El secuestro de "Trompita", el elefante de peluche de Croqueta, desencadenó una guerra abierta plagada de robos y traiciones entre la guardia A y la B; todo ha vuelto a la normalidad, y todos ellos vuelven a ser amigos y comparten mantel y sollado. El mar da pie a reflexiones tan profundas como para iniciar un debate teológico en la tolda; cuando resolvamos la existencia de Dios, resolveremos el hambre en el mundo y después abordaremos la incógnita de cómo escogen las mujeres los zapatos. Una aceituna deja malherido a "Pepelu Pan", que por la noche se recuperaba y estaba tan parlanchín como siempre. El ejercicio intenso de concentración horizontal en la litera practicado por Jauma lo deja en vela durante toda la noche.
Un día de galeón
José, ¿tú podrías escribir la crónica de mañana? Es la primera pregunta que me hacen al subir a cubierta. Como si se tratara de un niño que pide una bolsa de chuches a su madre en el camino del cole a casa; no te queda más remedio que aceptar, sin más. Quien me hace la pregunta no es otro que Miguel, nuestro cronista oficial, que está desarrollando uno de los trabajos más intensos de la navegada: correr detrás de nosotros para que todo lo que estamos viviendo os llegue a vosotros, amigos y familiares.
Total, que me levanto hoy a las 7:45 (hora del barco) decidido a darle a las teclas. Me encuentro delante del ordenador con una hoja en blanco donde poder escribir cuanto quiera. ¿Pero qué se debe poner en unas crónicas cuando navegas por millas y millas de agua que jamás esperabas conocer, y mucho menos de esta forma, en barco? He releído las crónicas anteriores de mis compañeros: algunas divertidas, otras profundas, e incluso con recursos literarios que tratan de enganchar y dar acción sobre aquello que se narra. No me encuentro capaz de hacerlo igual. Después de varios párrafos borrados y vuelta empezar, me convenzo que ésta, la mía, va a ser una crónica directa, sin rodeos, que hable del día a día en primera persona.
Pues bien, mi guardia, la C, la misma de Alberto, Pepelu, Héctor, Choco, Augusto, Miguel y Mauri, se levanta poco antes de las ocho de la mañana para empezar con los trabajos que implica “estar de guardia”, los que ya conocéis: limpieza de baños y cocina; mantener el desayuno, por si algún despistado de las guardias de noche se levanta a desayunar antes de las diez de la mañana, ya que a partir de esa hora se recoge la mesa para que Manolo y Paco puedan tener todo limpio y despejado y ponerse manos a la obra, etc. Por cierto, ¡Qué manos! Hoy nos sorprenden con unas chuletas acompañadas de ensaladilla que sobró ayer, todo ello, bañado por una salsa secreta que sólo puede probarse dentro de este barco. El postre, batido de frutas, que aunque tenía muy buena intención, no consiguió arrancar los aplausos –por primera vez- de una tripulación cada vez más exigente, cuando se trata del paladar. Al menos nos reímos, largo y tendido, con la cara de Fede (el Colorao) al probarlo.
La tarde, a diferencia de las anteriores, la paso por cubierta, y me entretengo con mi proyecto; hoy me ha tocado entrevistar a Mauri y Héctor, quienes pensaban que les haría una entrevista como las de El Loco de la Colina, con su vaso con hielo y cigarro en mano. Nada que ver. Un mp4 haciendo de grabadora y unas preguntas menos profundas y sin humo. Antes de volver a entrar de guardia, a las ocho de la tarde, aprovecho para hacer aquello de lo que más disfruto hasta el momento: conversar. Es difícil narrar aquí qué es de lo que se habla en una regala, sentado en una defensa, o mientras haces guardia en el balcón de popa. Los temas son variados, interesantes, y nunca terminan con el mismo asunto con el que empezó. Uno comienza hablando de sus vacaciones y termina discutiendo sobre los Derechos Humanos. Con la Cruz del Sur, ahora en nuestra popa, bajamos al sollao a avisar a la guardia entrante. Ellos serán nuestros ojos una noche más, para que nosotros podamos seguir soñando.
Como podéis leer en las crónicas de los últimos días, desde la salida de Singapur, este barco y sus inquilinos no son los mismos. Algo ha cambiado. Las millas se preguntan, cada poco tiempo, al oficial de guardia, no con la intención de saber cuanto queda, sino con la de despertar de nuestro sueño y tomar conciencia de todas las millas que llevamos navegadas, de lo lejos que estamos de nuestra ría, de nuestro río, y que estamos aquí porque lo hemos trabajado minuto a minuto; nos lo hemos ganado a base de esfuerzo y horas. Nosotros, construyendo con nuestras manos y navegando el barco, y nuestros compañeros -los que no están en la guardia A, B, o C, pero que están en todas- con sus llamadas, mails, y reuniones a todas horas en Sevilla. Tanto para ellos como para nosotros, para TODOS, este viaje está suponiendo una experiencia irrepetible; dura, pero intensa.
Ahora, con los deberes hechos, le doy a “guardar como” y cierro la pantalla. El sol, las olas, el viento, mis compañeros de travesía, me esperan arriba, en cubierta. Siguen trabajando, y es que aquí nada para. Bueno, quizás el tiempo un poco pero lo justo para hacerte reflexionar de los afortunados que somos, como ya dije a principio de este viaje, por la experiencia que estamos viviendo y porque, en este viaje, somos conscientes que nos acompañan desde tierra.
Por cierto, Mama, MUCHAS FELICIDES. Chiki, no te olvides que vamos a medias en el regalo, como siempre, ¿ok?
Saludos a todos. Y a ti, Todo.
José Viñas
Saludos, .
|