Antes de ayer fue uno de esos días que permiten hacer una navegación alternativa.
Salimos a navegar, sacamos velas y vimos que se hinchaban al revés. La velocidad del viento era de menos tres nudos en cualquiera de las direcciones, por lo que decidimos recoger trapo.
Así, convertidos en una familia de tractoristas

no quisimos dar la salida por perdida, y comenzamos a investigar.
Era el día en que la recién llegada a la familia cumplía un mes fuera de su madre. Y nos permitió darnos cuenta de que el barco tiene más literas de las que nos dijeron cuando nos lo vendieron
Aunque ella prefería estar fuera, que si esto es el cambio climático, bienvenido sea y que nos quiten lo bailao.
Mientras, sus hermanos mayores alternaban momentos de instrucción turnándose a la caña
... con otros más lúdicos
...y otros de relax
Por cierto, no existe ropa náutica para bebés

. Aunque eso de que en pleno mes de noviembre, en Europa, sobre todo tipo de ropa navegando...
