Re: Botadura del GALEON ANDALUCIA
21 de junio de 2010
Parte de las 12:00 h. del día 20-06-2010 a las 12:00 h. del día 21-06-2010
Posición : Latitud 27º 38' N Longitud 121º 38' E
Millas recorridas en las últimas 24 horas: 124 (223 kilómetros)
Total millas recorridas desde el inicio de la travesía (Sevilla): 10.071 (18.127 kilómetros)
Meteorología: Viento del NE 15 nudos (27 km/h) y mar con un metro de ola de la misma dirección
Distancia al puerto de destino (Shanghái): 284 millas (511 kilómetros)
Incidencias: Vuelve el frío al Galeón; chaquetones en las guardias de noche y duchas que tonifican. Un denso tráfico marítimo anuncia que nos aproximamos a la desembocadura del Yangtse, el importante río chino. Los intercambios de fotos y vídeos entre la tripulación se precipitan con la llegada a Shanghái.
Cena de gala
Aquí nos encontramos, navegando en el Mar de China, en medio de una intensa niebla, consumiendo milla a milla esta travesía que se acerca a su objetivo: la Expo de Shanghái.
Nos levantamos ya con cierto nerviosismo, como si fuera el día de Reyes. Sabíamos que había sorpresas y buenas viandas en preparación. Empecé la guardia de 8 a.m., después de que Curro Madrid me despertase como él acostumbra, es decir, a grito “pelao”, y como correspondía, hice con Fernando ''El Maestro'' y Jauma la revisión de los mástiles y jarcias.
Navegábamos a vela a una velocidad de entre 5 y 6 nudos, con un cielo plomizo, marejadilla; daba la sensación de un día de finales de septiembre y hacía una temperatura muy agradable para estar en bañador y camiseta. Nos pusimos los arneses y empezamos a escalar flechastes hasta lo más alto de nuestros palos, primero Trinquete y luego Mayor. Hace algunos años, mi primo Pablo, tripulante de la vuelta al mundo con la Nao Victoria, me enseñó unas fotos que me llamaron mucho la atención. Eran unas fotos suyas andando por las velas, en lo alto de los mástiles, como si de una nube se tratara. Llevaba tiempo con eso en la cabeza, buscando la oportunidad de poder hacer lo mismo, andar por las nubes. Y ayer fue el día señalado para ello.
Cuando ya bajábamos Fernando y yo de la punta del Mayor, a la altura de la verga de la Mayor, le dije que se parase que quería que hiciéramos algo que llevaba tiempo en mi cabeza. Así que saltamos del flechaste a la verga y nos pusimos a andar y rodar por la vela Mayor como dos niños. Era como una cama elástica grande y muy alta. ¡Nos tumbamos, saltamos, corrimos… una sensación inolvidable¡ Creo que se podría decir que es lo más parecido a andar por las nubes que se puede hacer.
Ya una vez abajo, a las 12 a.m., cambiamos la guardia con los compañeros, y en la cocina llevaban tiempo preparando algo especial: unas pedazo de tortillas de papas con cebolla y pimiento. Creo que hacía bastante tiempo que no podíamos degustar tan maravilloso plato. Fue un almuerzo estupendo y preámbulo de lo que nos esperaba por la noche. Así que después de un tiempo de descanso, la gente volvió apareciendo por cubierta, todos tramando algo.
Unos preparando unos videos, otros fotos, otros regalos... un ambiente especial. A eso de las 6 p.m. cogí a Fede ''el Colorao'', mi compañero de zodiac y le dije que era el momento de sacar la paletilla que yo traía desde Sevilla, pero que había que hacerlo de la manera que se merecía. Así que cogimos una de nuestras banderas de España envolvimos la paletilla en ella y con el Himno sonando, procesionamos la paletilla hasta la cocina. Ahí me pegue toda la tarde tocando el violín hasta la hora de cena.
Ya llegaba el momento esperado. El Capitán quería que la cena fuese especial, ya que sería una de nuestras últimas cenas a bordo antes de llegar a Shanghái, y las próximas noches estaríamos ya ajetreados con maniobras. Así que se señaló la noche de este domingo para ello.
Una vez ya todos convocados alrededor del comedor, con nuestro uniforme de gala, que no es ni más ni menos que un polo azul y un bañador al gusto del consumidor, comenzó el solemne acto, dirigido por Paco Metro como maestro de ceremonias. El Capitán comenzó con unas palabras para todos nosotros, el barco, equipo de tierra, dirección del proyecto y todos aquellos que de una manera u otra han colaborado para hacer este sueño realidad. Y acto seguido se procedió a la entrega de metopas (son placas, pero en los barcos se llaman metopas).
En primer lugar le entregamos una al Capitán y después se fueron entregando a Manolo Murube, Manolo Luque nuestro cocinero, a Paco Metro nuestro gambucero, y a Perico nuestro contramaestre. Fue un momento muy bonito y divertido, ya que los que entregaban no sabían que después se la entregarían a ellos. Una vez terminada la entrega de metopas, que por cierto eran en madera de nuestro barco y hechas por nuestros magníficos carpinteros Mauri y Álvaro, nos sentamos a la mesa. La cena fue espectacular: vino tinto, paletilla, caña de lomo, chorizo, salchichón y como plato principal unas costillas aliñadas, hechas por Choco y Guti, que fueron para chuparse los dedos. Y como postre, cómo no, nuestra ''madre'' Esther nos había preparado unas natillas de chocolate con galletas y nata montada que arrancaron los aplausos de todos los comensales. En fin, como he dicho antes, una cena espectacular.
Acto seguido, Mauri, Pepelu y Gabri, que llevaban varios días tramando juntos, nos pusieron unos videos que habían hecho de todos nosotros y la travesía; fue un momento lleno de recuerdos y vivencias. Luego pasamos a la exposición de fotografías. Días antes se había dicho que cada uno entregase sus 5 fotos preferidas del Galeón, así que empezaron a desfilar por la pantalla fotos desde la construcción en Huelva hasta hoy. La verdad que se juntaban muchas sensaciones y recuerdos en muy poco tiempo.
Ahora, sentimos que nos acercamos a nuestro objetivo que tan lejano se veía al principio. Aún recuerdo por Málaga, Malta, Israel... cuando decías “a China vamos y pensábamos no queda ná' compadre”.
Pues sí, aquí hay 30 hombres que salieron de Sevilla en marzo y llegan a Shanghái en junio, en un Galeón español de finales del XVII; vamos a tener ese privilegio, de ser los únicos vivos que puedan decir eso.
A mi ya no me queda más que decir que me siento un auténtico privilegiado de haber podido formar parte de esta tripulación llena de artistas y mejores personas, y que salí de Sevilla en marzo con una hermana y llego a China con 30 hermanos, (mamá lo siento, tendrás que hacer más croquetas de la cuenta). Por supuesto, en mi nombre y en el de todos los que aquí navegamos, nuestro mayor agradecimiento a todos los que creísteis en este proyecto y lo apoyásteis, podría poner ahora muchos nombres e instituciones, pero creo que no hace falta, todos sabéis bien quienes sois.
Un abrazo a todos.
Alfonso Calvo Torres. ''Croque''.
Saludos, .
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