Cita:
Originalmente publicado por windi
Eso le corta el rollo a cualquiera. Es el típico caso de enfriamiento relacional.
¡Pobretica! 
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Mi relación con el ordenata era muy pasional, me entregué de patas desde el primer día, mi enganche era tan fuerte que le dedicaba todo el tiempo que podía con entusiasmo. Mi pensamiento le pertenecía totalmente, me despertaba pensando en él y esperaba con ansiedad nuestro reencuentro diario. Las horas que pasábamos juntos volaban sin darnos cuenta, y por la noche lo tenía que apagar porque se ponía tan caliente que temía que pudiera morir de sobredosis.
Pero con el tiempo pasa lo que pasa... Llegan los achaques de la edad, la pasión se enfría poco a poco y al final sólo queda el cariño. Ahora le quito el polvo todos los días, lo acaricio, lo miro con ternura, le cuento mis cosas un rato, lo cierro y me voy a pasear a mis fieras, que me necesitan más y aún les dura el ataque de cuernos.