Si que está amigas, hoy mismo hablé con él, y aunque con pequeños contratiempos, sigue enganchado a su Yuluka a nuestra taberna.
Seguro que pronto, entre biberón, bocadillo de Nocilla y los deberes de la mayor, encuentra un huequecito para visitarnos.
Pues nada, aprovecho y os mando un besito a las dos, ala.
