Re: Botadura del GALEON ANDALUCIA
Llegada a Shanghái
Soy Antonio Gonzalo de la Cruz Fernández, el Capitán del Galeón Andalucía, hemos atracado en Shanghai a las 13:30 hora local en el Terminal Internacional de Cruceros en el centro de esta fantástica ciudad, corazón financiero de China. Ayer, nuestro hombre prensa, el entrañable Miguel, me pidió, como es habitual en él con sonrisa amable pero que significa hay que hacerlo, preparar la que sería la última crónica de nuestra ruta a Shanghai y la verdad es que me sentí complacido por el detalle. Al mismo tiempo me daba la oportunidad de decir lo que bulle dentro de mí tras haber culminado esta última singladura de la ruta que empezó en Sevilla y hoy ha finalizado en Shanghai.
Lo cierto es que desde que Miguel me lo pidió hasta ahora no hemos parado; esperando hora para recogida de práctico, con niebla alternándose con chubascos de lluvia y un intenso tráfico que hace hervir la pantalla del radar, práctico a bordo a las 06:30 y navegada por el Rio Amarillo hasta nuestro atraque, y a estas alturas del día me recuerdan que la crónica hay que hacerla.
La verdad es que lo que pueda decir ya se ha dicho por todos y cada uno de los miembros de la tripulación a lo largo de este viaje: anécdotas, nostalgias, críticas, etc. Ha llegado el momento de hacer balance y no puedo utilizar ninguna otra palabra que FANTASTICO. Misión cumplida.
Mi estado de ánimo en estos momentos no es otro que el de la satisfacción de haber cumplido con mi trabajo, mi compromiso con la Fundación y con todos los que confiaron en mí. Recuerdo el día en que Ignacio Fernández Vial, en el astillero de Punta Umbría me ofrece el mando del Galeón para este viaje. Fue una extraña acumulación de sensaciones, por un lado lo que supondría navegar en la maravilla que tenía delante, aún en el carro de grada, a medio terminar, y por otro lado la cantidad de problemas de índole personal y profesional que se me venían encima en el caso de aceptar. Acepté como es evidente y aquí estoy con una agradable sensación de satisfacción.
Ahora todos me felicitan, me llaman desde los medios de comunicación para hacerme entrevistas como si yo fuese lo importante de esta historia, pero sé bien quiénes son los importantes, los imprescindibles y tengo que decir cuáles son las columnas sobre las que esta historia se ha sostenido:
Primeramente el barco, por lo que representa para muchas personas, todos aquellos que han entregado mucho tiempo, mucho trabajo y muchas toneladas a granel de ilusión, que han renunciado a buenos puestos de trabajo por estar aquí -con la que está cayendo- y seguro más de una bronca con la novia, la familia, etc. Podéis estar orgullosos de vuestro trabajo y, por supuesto, es necesario mencionar con letras mayúsculas a esta pareja de remolcadores que han tirado incansablemente del proyecto y la construcción realizada brillante por la empresa sevillana Navegación y Ocio, con la tenacidad y determinación de aquellos hombres que navegaron en los galeones españoles que cruzaban el Atlántico y Pacífico y que han sido la inspiración para el nuestro, por supuesto me estoy refiriendo a los padres del proyecto Galeón: Ignacio y Joaquín y todos los que durante un año y medio han trabajado duramente en el astillero de P. Umbria y en el muelle de Huelva.
Mi reconocimiento a la Fundación Nao Victoria: a Juan Salas nuestro presidente, a José Fernández de Cabo por su labor incansable en la búsqueda de recursos, la gestión continua con la fuerza y tenacidad que solo da la fé en un proyecto con futuro, Eduardo Almagro, Enrique, Antoñete, Belén, Guadalupe, Macarena, Marta, Ana, Juan, José Luís, etc. Por su magnífico trabajo, en la sombra, por su constante apoyo, solucionando problemas en la distancia y esperándonos en el muelle a nuestra llegada con la solución a los problemas planteados.
Y si para que esta aventura pueda llegar a buen puerto es fundamental contar con lo anterior; barco y organización, va mi reconocimiento a lo que para mí como capitán del Galeón es la clave del éxito de toda esta aventura, vosotros, la tripulación, mi tripulación. Después de este tiempo con vosotros podéis estar seguros que habéis hecho mucho más de lo que os podéis imaginar:
Mi reconocimiento a Manolo Murube (el alumno que supera al profesor) que con su calidad humana y profesional nos ha enriquecido y ayudado como pocos saben hacer.
A Jaime, Manu, Juan Diego (J) y Hector (perchita) que desde el puente y la máquina nos han guiado y empujado como auténticos profesionales.
A los contramaestres de guardia: Perico, Alfonso (Choco) y Guti que con sus” látigos” ha mantenido la guardia bien alta.
Al equipo técnico de ingeniería: David (La mente), Pepe (P. Jeré), José Luís (Pepelu) y Alberto (nuestro hombre bandera) por su agua y frescor.
A Curro Marchena, Curro Madrid, Gabri, José Viñas, Federico (Colorati), Fernando (El maestro), Jauma, Alfonso (croqueta), Augusto, Aurora, Miguel (Pigafetta), Esther y Dani (Pajarete) .
Y a nuestros maestros de la cocina Paco M. (Señores) y Manolo Luque, porque sin ellos esta aventura no hubiera tenido tanto "gusto".
A todos los anteriores nuestro reconocimiento y agradecimiento.
Gonzalo de la Cruz Fernández
Saludos, .
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