Al día siguiente tocó todo lo contrario. Calma txitxa en el Cantábricus, lo que nos hizo tirar de motor toda la travesía. Como somos hombres de poca constancia, y ante el parte de calmas de los días siguientes, decidimos pasar al plan B. Comida, bebida y baños.
Segundo destino: Getaria. Tiramos un curri y bingo. Lástima que ya hubiéramos decidido comer pescado en un restaurante de Getaria, lo que dejó a la captura libre del anzuelo finalmente. Yo creo que nos miró sorprendido y todo por su liberación.
<script src='http://img121.imageshack.us/shareable/?i=98118973.jpg&p=tl' type='text/javascript'></script><noscript>

</noscript>