A mí me has hecho recordar mis primeras salidas "solo"... es decir, como patrón y sin mi padre para decirme lo que hacía bien o mal... esa aprensión a liarla en una maniobra, ese miedo a romper algo... y la satisfacción de no haberla liado parda al volver. Enhorabuena y que disfrutes mucho más!!!
Eso sí, hazte cuenta de que si te pica el "bicho" de la vela, tiene difícil o imposible cura...



salud!!!