
¡Conio que coincidencia!
El pasado 4 de junio viernes, a eso de las 9 de la noche, comenzaron las llamadas preceptivas desde mi embarcación hacia el Puerto Deportivo de Cabo de Palos.
Llamé en más de 6 ocasiones, dejando pasar dos minutos en la primera, 10 minutos en las 3 siguientes, y hasta media hora. En el mismo momento de amarrarnos en el muelle de espera junto a la gasolinera llamamos otra vez más.
SIN RESPUESTA.
Así que nos fuimos a cenar a Las Sartenicas, bajamos a puerto, paseito para bajar la cena y nos fuimos hacia Águilas como habíamos llegado.
Amén. Puerto fantasma a ciertos efectos.
En un momento del paseo nos cruzamos con un vehículo de la benemérita y estuve en un tiento de indicarles lo que nos había pasado y preguntar dónde debíamos ir a notificar nuestro atraque temporal... Pero me dije "
Juanitu... estos agentes de la ley y el orden están haciendo su trabajo y tal vez tus importunios les importunen la noche, y no tengan más remedio que entretenerse un rato contigo... ¿Por qué vas a molestar a estas horas?..." Creo que hice lo correcto.
