Las tormentas debieran siempre preveerse y evitarse,
pero si sin poder evitarlo te encuentras en mitad del fregao,
no basta con capearlas o correrlas,
después hay que saber volver a puerto
para poder recibir de nuevo el cálido abrazo de los tuyos
(ya a ser posible de los que no son "tuyos" también).
Aunque también debiéramos mostrar toda nuestra comprensión a aquellos que deciden cambiar de puerto por los motivos que sean.
¿O es que sólo somos capaces de cofradear (anda, lo que me acabo de inventar!!) con aquellos que piensan como nosotros?
Windi me alegro de ver que no tardarás en poner de nuevo proa a puerto.
Pimmmmmmmmmmm, Torrrrrrnaaaaaaaaaaaaaa!!!!!
La teva ausencia es un luxe que no ens podem permetre.
