Y con la venia, voy a mejorarlo con unos párrafos de
Enrique García Trinidad, de su libro "Todo es papel", y del poema PIRATA:
El silencio navega por mi sangre
como un pirata lleno de nostalgia
por su casa en las rocas, su taberna de alcohol
y el tesoro enterrado que un día encontrará.
Falsificó el silencio su patante de corso
y no hay puerto en que pueda recalar
sin que justicias y enemigos
alcen cadalsos pretendiendo ahorcarlo.
No hay rendición ni gloria ni pretexto
ni hazaña suficiente
para que dicte su perdón la vida
y pueda retirarse
a su isla desierta para siempre.
...
Este silencio de mi sangre es furia
grito de libertad que apenas grita,
calavera pintada de albayalde
sobre un jirón de noche,
batalla en el caribe que termina en derrota,
plancha de la que siempre se salta hacia el olvido,
arriesgada constumbre en la que Dios
no pasa de grumete.
Este silencio en realidad es guerra
que alza un gozoso mascarón de proa
contra la adversidad de la costumbre.
