El caso es que ahora las calas se convierten en verdaderos
aparcamientos de barcos en verano. Sobretodo los fines de semana.
La solución es ir a contracorriente y ir cuando los otros no van.
Por suerte se encuentran esos huecos de tiempo.
El jueves pasado fuimos a Limens (llegamos sobre las 7 de la tarde)
y solo había una embarcación a motor. Parecía a la deriva.
Nos acercamos y escuchamos por radio el nombre del barco que estábamos viendo.
No respondían por el 16. Hablamos con Vigo Tráfico para decirles
que si hacía falta asistencia que estábamos justo al lado. Resulta
que tenían abarloado una embarcación pequeña con un buzo con
un hombro desplazado y que Salvamento iba hacía ellos.
Una vez cerrado el caso (me pidieron mantener escucha por si hacía falta)llegamos a Limens, en las playitas diminutas y no había absolutamente nadie!!! Puro placer.

