Una ronda
Muy sabias las observaciones que, hasta aquí, he leído. Pero observo que nadie menciona un detalhe: las amarras que se toman desde un pantalán deben ser del tamaño justito y con su gaza, es decir,
nunca ajustar estas amarras con una vuelta de bita. Y no lo digo yo; me lo dijo un contramaestre de Mataró, ya jubilado, aludiendo a la facilidad que les daríamos a los marineros si solo se tubiesen que preocupar con la codera del muerto al ajustar los cabos en días de temporal o rissaga.
Yo tengo dos amarras de unos tres metros cada, que venían con el amarre y no he conseguido quitar (grillete oxidado) adujadas a la holandesa. Otras dos, las de trabajo, con su cadena a la argolla, su amortiguador y su gaza protegida, cortitas y no obstrusivas.
Sí, un pantalán puede ser un lugar peligroso, pero depende de nosotros que lo sea menos.