Yo he navegado en los botes de fibra y de madera.
No todo fue un camino de rosas. De hecho a los de fibra se les puso lastre para conseguir que fuesen mas adrizados.
La sensación de navegar a vela con un barco de quilla corrida no lo da ningún otro barco. Por eso, creo que es una oportunidad para los que nunca pudieron navegar de esta forma.
Las dornas son un mundo aparte. Solo tienes que ver a Camba haciendo un caldero con pescado y verduras dentro de la dorna.
