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Antiguo 07-07-2010, 16:56
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Hermano de la costa
 
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Predeterminado Re: Pensamientos positivos

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Originalmente publicado por IsladeMalta Ver mensaje
Precioso, Tahleb.
Comparto tu opinión.

Como muchos, admiro al optimista. Sí, admiro a las personas que son capaces de darle la vuelta a la adversidad para sacarle lo bueno a todo.
Pero, dentro de ciertos límites. Nuestras sociedades tienden, creo, a desterrar la tristeza y con ella a cualquier sentimiento indebidamente llamado "negativo" en pos de un optimismo politicamente correcto.
No podemos hacer de nuestro mundo un show de Truman.

Si el odio, la amargura, los celos, el deseo de venganza no son nada deseables, claro está, no hay que meter la congoja, la tristeza en el mismo saco.
Nuestras sociedades no aman a los depresivos. No son nada productivos y hacen feo en la foto. El que no sonría, fuera. Una pena.

Admiro al optimista, pero admiro aún más a la persona que se deja sumergir por sus emociones, que llora al final de Memorias de África, que grita de alegría cuando su equipo marca un gol, que celebra con champán la boda de su mejor amigo... y que se mosquea un montón cuando le contestan mal un post en la Taberna del Puerto o se caga en todo cuando su compañera le pone cuernos. Admiro, sí, a la persona que se atreve a llorar sin consuelo cuando le dicen que se va a morir pronto de un cáncer.

La serenidad, se la dejo a los sabios, a los que admiro también, como no.
Pero yo me quedo del lado del desorden de los sentimientos en el que creo, en el que veo cada día, que habita la esencia del ser humano.
El ser humano no siempre es positivo. En eso sigue siendo humano, simplemente humano, eternamente humano.
Claro, Isla de Malta, si el ser humano fuera perfecto no estaríamos hablando de todo esto.
Todos tenemos una tendencia natural a dejarnos llevar y venirnos abajo cuando las cosas vienen mal dadas, y precisamente por eso tenemos que recurrir a ciertas herramientas que nos ayuden a salir a flote. La vida sigue, y salvo que decidamos acabar con ella, más vale vivirla de la mejor manera posible, por nosotros mismos.

Yo siempre he pensado que cuando estás sumido en una situación grave o difícil nadie más que tú va a sacarte de ella. Esto en principio suena mal, pero si ahondas en ello te das cuenta de que es fantástico, porque ves que todo está en tus manos, y por lo tanto, bajo tu propio dominio; tu vida es tuya y de nadie más.

Cuando yo hablo de pensamientos positivos que nos puedan ayudar, no me refiero en absoluto a usarlos para ayudar a los demás, sino a utilizarlos como herramienta en nuestro fuero interno.
Todo es susceptible de ser trabajado, moldeado, transformado, como una figura de barro. Y así ocurre con nuestro pensamiento, nuestro estado de ánimo, nuestro espíritu...si lo trabajamos. No se trata de admirar al sereno, o al optimista, ni a nadie, ni de que te admiren. Se trata de sentirte mucho mejor, conseguir esas gafas que te hacen ver las cosas de otra manera, por nuestro propio bien.


Es cierto que el pesimismo, la tristeza y la tendencia a la depresión no son bien aceptados por la sociedad, pero no porque "haga feo", sino porque la negatividad atrae negatividad, así como la positividad atrae positividad. Es la ley de la atracción y está científicamente comprobado.
La circunstancia que nos aflije no se pueden cambiar, pero nosotros sí podemos cambiar nuestra actitud frente a la vida, y está demostrado que estar positivo desencadena circunstancias positivas reales.


Hace bastantes años, por un cúmulo de circunstancias, me quedé completamente sola. Durante el día procuraba distraer la mente con el trabajo, pero cuando llegaba la noche tenía miedo de ir a aquella casa, vacía, desconocida... y sin nadie con quien desahogarme. Al principio hice lo que todo ser humano haría si se deja llevar, lloraba, no comía, pensaba en mi desgracia y me alimentaba de ella, sintiéndome cada vez peor. Hasta que comprendí que si seguía así me moriría. Decidí parar aquello como fuera, y me fui unos dias al mar para pensar.

Volví con una sonrisa permanente que no podía borrar, era espontánea, porque me sentía feliz de haber descubierto que todo estaba en mis manos y que me iba a demostrar a mi misma que era capaz de cambiar mi vida.
Aquella sonrisa y mi alegría contagiaba a la gente de mi entorno, que en vez de darme de lado fueron acercándose a mi, y terminaban buscándome, porque la positividad atrae positividad. Y eso desencadenó una serie de circunstancias materiales, físicas, muy favorables.

Es imposible para mi explicar en un post todo mi proceso, al que yo llamé mi catarsis, pero os puedo asegurar que no estoy hablando por hablar y que cualquiera que se lo pronponga lo puede conseguir.

Lo más difícil es perseverar en el mismo camino, y desde entonces han pasado muchos años y he vuelto a sentirme mal bastantes veces, a descontrolar, a perder esa serenidad de espíritu que nos ayuda a dominar todo con una visión mucho más amplia, en vez de centrarnos en nuestra desgracia.

La serenidad de espíritu no es NO llorar de amargura, tristeza, rabia o impotencia, no es NO saltar de alegría o no emocionarte, es algo que está mucho más adentro, y que nada tiene que ver con ser espontáneo, impulsivo o retraido. La serenidad amortigua todo en tu interior, y se transmite en la mirada o la sonrisa.

Por eso la gente quiere serenidad a su alrededor y buenas vibraciones. Por eso, pase lo que pase, si estás positivo atraes positividad, la transmites, la contagias, todo te va mejor y te sientes más feliz. Y si estás negativo atraes negatividad y la vida se te hace insoportable. Esto es así y a mi no hay quien me lo quite de la cabeza.


Uf, cómo me he enrollao, perdón por el tocho, es que no me controlo nada jajajajja.
Farera, tienes toda la razón, el cariñito es lo más importante, y encierra todo lo demás.

Feliz tarde a todos
__________________
MariGota





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