Cita:
Originalmente publicado por ambardemar
Bueno, opino que las emociones como la amargura, la ira, el odio, los celos, la venganza, el sentimentalismo, la envidia, la tristeza o melancolía, etc, no son mas que la reacción de sustancias químicas en nuestro organismo, y que funcionan igual que las sustancias adictivas, es decir, enganchan.
Hay mucha gente que se instala en el pesimismo y acaba enganchadisisma, sin poder cambiar nunca su manera de ver las cosas, esos, como dice Isla de Malta no son productivos, ni quedan bien en la foto.
Conozco gente que siente placer con la melancolía y la tristeza y no puede evitar salir de ella, la parte buena es que acostumbran a ser muy creativos, artistas en todos los ámbitos.
Todo es cuestión de grados y niveles, de no sobrepasar lo saludable.
En fin, el pesimismo puede formar parte de la personalidad de cada cual y aveces nada tiene que ver con lo que se tenga en la vida o dejes de tener y no se si es posible modificarlo a base de pensamientos positivos y no es falta de optimismo, mas bien se trata de escepticismo.
Saludos pisicologicos.
Pd. ¿qué pasa con los relatos?, los teneís abandonaos!!  
|
Hoy estoy en racha con internet, por eso aprovecho para contestar muchas cosas. Perdón por acaparar tantp de golpe
Hola ambardemar, yo conviví con una persona enganchada a la melancolía profunda durante 15 años, y efectivamente era enormemente creativo, sensible y artista. Le admiraba y le admiraré siempre por muchísimas cosas, pero nunca entenderé de él ni de ninguna persona igual que no quieran salir de su depresión, como si de una droga se tratara, porque te aseguro que les hace muy infelices y tienen unas constantes ganas de morir.
Como bien dices, esto ya nada tiene que ver con las circunstancias, sino que forma parte de su personalidad y no lo puede cambiar ni un especialista. Yo creo que son enfermos crónicos, porque se niegan a someterse a una terapia que les saque de ese estado; lo necesitan como el aire.
Esto son caso extremos, pero vienen a ratificar que nada tiene que ver el estado de ánimo con las circunstancias de las personas. Se puede tener todo para ser feliz y sin embargo ser un desgraciado (véase Cleopatra, como decía Farera), o que la vida te haya dado un gran palo y sin embargo saber disfrutar al máximo de lo que te queda, minimizando el golpe (véase el vídeo de nick)
Evidentemente los pensamientos positivos no son una pócima mágica ni la panacea de nada, pero si estás receptivo a ellos para recibirlos con fe, pueden ser herramientas muy útiles, al menos en mi caso es así...
Y ahora una buena noticia: YA NO OS DOY MAS LA MATRACA POR HOY
jajajajaja
