Estimados cofrades, saludos y
Vaya por delante que no me gusta el "jurgol", pero soy del Athletic Club de Bilbao, y que generalmente, solo veo los partidos de la selección española. Ayer noche nos reunimos mi suegro, mi cuñado y yo, en una cafetería, junto con nuestras respectivas almirantas para ver la final, y para mí, que soy ateo en cuestiones futbolísticas, fue un momento especial. Mi suegro tiene 75 años y es un forofo de todos los deportes, si hubiese un mundial de canicas, allí estaría él, viendo todos los juegos que pudiese. Mi cuñado, vive del deporte, es cinturón negro con nosecuantos danes de Kung-Fu, y es instructor y árbitro. Yo soy campeón de Europa de "silloning" y como tal, me permitía filosofar para mis adentros. Ninguno de los que estábamos allí nos habíamos visto jamás en semejante tesitura: España en la final de un Mundial. Ganar ya fue el summun.
Esta mañana leo en Faro de Vigo, que la prensa mediática holandesa, para calentar el partido recordó al Duque de Alba y los Tercios, instando a sus jugadores a vengar la Historia. Pues bien, la historia se ha repetido (es lo que tiene hablar sin conocerse la Historia) once tipos bajitos, morenos y cetrinos, con pinta patibularia y ademanes de "gashito follaó", han vuelto a formar el cuadro de infanteria con orden y disciplina, rehaciendo el cuadro una y otra vez, sin irse hacia atrás ni para tomar impulso, y le han plantado cara a once armarios de tres cuerpos que se les vinieron encima con todo lo que tenían, y para que la historia se repitiese más fielmente, con la ayuda de un inglés, intentando sopar en nuestra cazuela. Total nada, la Infantería Española de nuevo en acción.
Dos apuntes: En el gol parado a Robben, se vio claramente que Casillas fue imbuído momentaneamente por el espíritu de José Angel Iribar Cortajerena "el chopo de Cestona". Esa forma de tirarse hacia un lado, cubriendo el otro y deteniendo el balón con los pies, era típica del portero del Athletic.
El segundo apunte, Casillas y Puyol, capitanes de los dos equipos que en España se dan más caña, abrazados como compañeros dentro de la Selección Española y unidos contra el Mundo. Sin palabras.
Se me olvidaba: gracias al futbol. No recordaba ver tantas banderas de España colgadas de las ventanas y balcones hace muchos años, y siempre era con motivo del Corpus.
Un abrazo para todos los españoles, y vayan otras

para celebrarlo.