Fuí feliz armador de una Chaparral 23,6 (¿O era 23,4?) entre los años 2000 al 2003. No sufrí mayores problemas que los considerados habituales de mantenimiento y a cambio me dió múltiples satisfacciones. Es cierto que el casco es más pesado que otras embarcaciones de similar eslora, pero en mi zona habitual, Maresme-Costa Brava, navegaba francamente bien. No estoy de acuerdo en que van justas de potencia; el motor que equipaba mi barco creo que estaba por debajo de los 270 CV citados y mantenía un crucero cómodo de 24 nudos, aparte de sacar del agua un esquiador adulto y a veces torpe con toda facilidad. La conejera de popa era totalmente utilizable donde pudieron pernoctar en alguna ocasión hasta 3 personas (Calentitas, eso sí) y la bañera gozaba de un excelente espacio disponible para su eslora.
En mi opinión, aunque hoy en día hay modelos que pueden cumplir mejor ciertos planteamientos (Me gusta la Rio Day Cruiser 750 o 850) la Chaparral 240 sigue siendo un barco interesante.

Odin