La verdad es que me sabe mal leer que necesitas vender el barco, pero también me extraña que te enfades de ese modo por lo que todos sabemos que viene ocurriendo en el mercado.
Si pensamos que hay astilleros ofreciendo descuentos que en algunos casos rondan el 30% sobre barcos nuevos, no podemos extrañarnos porque alguien nos ofrezca 2/3 o incluso la mitad del precio que pedimos por las cosas. Si lo piensas bien, eso es exactamente lo que te han ofrecido, 100.000 son 2/3 de 150.000 que es el total de lo que pides.
Lo que no me gusta son las tácticas como esa de decir que no es exactamente lo que busca y que te hace la oferta como favor. El favor sería pagarte lo que pides, y un regalo porque le has caído bien, no ofecerte menos.
En mi opinión, lo correcto es decir algo como "ya sé que su precio es ajustado, pero yo lo que estoy dispuesto a pagar es tanto"... suena duro, pero al menos así uno no se queda con la sensación de que le están tomando el pelo. Y la pregunta es ¿qué hacer en esta situación? No es fácil, tu barco y tu amarre seguramente te han costado bastante más de lo que pides, y se trata no de cualquier cosa, sino del sueño que a todos nos anima: tener ese barco que nos gusta, nos lleva al mar, nos acuna a veces, nos protege otras.... simplemente, acabamos queriéndolo, y eso nso impide ser objetivos.
Objetivamente, hay varias opciones:
A) Pues mire, no me interesa su oferta, es mucho más de lo que estoy dispuesto a bajar, es más, no pienso bajar ni un céntimo.
B) Pues mire, bajar tanto no me es posible, pero a tal precio podría pensarme desprenderme del barco y el amarre.
C) Aceptar
Estas tres, digamos que en plan racional y ponderando cuán grave es nuestra necesidad económica.
Pero claro, lo normal es que a uno le salga algo del estilo de "vete a tomar por c**o, hijo de p**a, ca***n, etc ...


Así que en estos casos, mejor contar hasta mil y pensárselo bien, porque a veces es preferible bajar el precio y tapar agujeros que acabar afrontando un embargo y ver tu barco morir poco a poco precintado mientras espera señalamiento de subasta... pero claro, ¿quién es racional cuando se trata de SU barco?
Ya sé que no es agradable, pero es que así de mal están las cosas...
¿Qué tal si ahora nos tomamos unas



bien frías y brindamos para que las cosas mejoren y sólo te plantees vender tu barco para cambiarlo por otro que te guste más? Pues eso, salud y ánimo Capitán Puma!!!
