Me parece de suma inteligencia la actitud de Velmar y su mujer, el tema es muy delicado ya que si a ella no se le hace tomar el gusto por el mar, la cosa se puede girar y el barco pasa a ser su enemigo y competidor y la consecuencia de esto es que ninguno de los dos navegue más.
Conozco hace 20 años a Hector del Cruz del Sur y puedo asegurar que sabe muchísimo, trasmite lo que sabe y sabe lo que hace.
De la escuela náutica Maresme solo puedo decir que es gente maravillosa, muy profesional, y muy seria, con ellos hice las prácticas de capitan, y dan realmente prácticas y no un mero trámite para llenar el expediente.

para todos