Encargado a una amiga con algo de enchufe en el club que los marineros le tengan un ojo encima de manera especial. Además el padre de esta amiga, que va todos los dias a su barco en la Rápita, también le dará un vistazo de tanto en cuanto.
Yo personalmente he tenido algunos marrones que no me han dejado ir.
Pero tranquilo, está en buenas manos.
