¿A mi, por tener un portaaviones, me ahorcarían directamente, sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las 20.000?.
Recuerdo una anécdota que la oí como sucedida a Pedro Muñoz Seca. Según dicen, cuando lo iban a fusilar, le empezaron a quitar la cartera, la chaqueta, etc.. Y dijo airado: ! Todo me podeís quitar, todo, menos una cosa!. A lo que le replicaron. ¿Qué es lo que no te podemos quitar?. Y el respondió: El miedo que tengo....
Posiblemente con tu barco seas feliz. Y la vida se trata de conseguir precisamente eso. Anímo y a la caña. O a las cañas...!
