La Agencia Tributaria en Baleares, inmovilizó una serie de yates que estaban matriculados en paraisos fiscales y realizaban actividades económicas, alquileres, etc. Todo ello ilegal. Hace poco leí un periodico nautico que se quejaba de esas medidas alegando que si no, no vendrían y se irian los yates. Una actitud penosa, como si la solución fuese dejarles hacer, eso sí, todos los demás todos con barcos de ocho metros para abajo, a pagar impuestos.
