Yo creo que la imprimación va después de la masilla para que la pintura adhiera bien.
Te cuento como lo hice yo en 2007.
OBRA VIVA:
Lijé todo el casco, había alguna burbujilla (unas 30 en total), las quité con una gubia hasta llegar a la fibra sana. Dejé secar el casco varios meses, regando frecuentemente con agua dulce. Una vez seco, rellené los huecos que había picado con la gubia con una pasta hecha con resina epoxi y catalizador al 25% y unos polvos llamados sílice coloidal (tienes otros llamados microesferas, pero son de baja densidad, y por eso prefiero el sílice), volví a dar una mano de lija fina para dejar toda la obra viva lisita, apliqué 3 manos de resina de epoxi, posteriormente dos manos de imprimación y luego tres manos de patente. Tanto la imprimación como la patente de Hempel.
Este año en la varada, el caso seguí impecable, una pasada de Karcher y de nuevo patente y al agua en sólo un fin de semana.
OBRA MUERTA:
Le pasé una lija para matar abria algo el poro, después lo limpié todo con un estropajo (de los verdes de fregar la vajilla, pero muy gastado) y fairy, y sequé con abundante agua dulce, una vez seco, le di imprimación sólo 1 mano y dos manos de pintura de poliuretano de 2 componentes (Hempel Polienamel), una vez seca la pintura, con una pulidora le di una pasadita con pulimento líquido, el resultado fue estupendo, ahora el problema es que se nota la cubierta amarilla frente a la obra muerta, pero la cubierta no me atrevo a pintarla por el tema del antideslizante, sé que hay unos polvos que se añaden a la pintura, pero no me han hablado bien de ellos.
Espero que mi experiencia, te haya servido de algo.
Saludos.
