Enfila la proa hacia tu amarre, calcula bien las inercias del barco, vete poco a poco, y lleva preparado un cabito en el obenque.
Cuando tu amura esté al lado de la de tu vecino, ya sin arrancada y en punto muerto, haz un ballestrinque a su obenque y pararás tu barco justo para no chocar contra el pantalán
rondas de cervecitas

