Precioso, venga, que ya queda poco y no veas lo que se goza cuando se navega en algo que ha pasado por las propias manos de uno. Yo ayer mismo eché al agua por primera vez el mío restaurado, lo probé en solitario -luego meteré al peque pa darle unas vueltas y animarlo y luego él solito, aunque visto lo bien que lo pasé a mí no me lo quita, lo tendrá que compartir

- y lo dicho, una gozada
