Según nuestro ilustre escritor Quevedo, una pareja no está suficientemente amancebada (casada, arrejuntada, etc.) hasta que no se han peído juntos en la cama. Lo que significa que, cuando realmente tienes confianza con alguien, no es necesario dejar que el pedo se esconda para salir luego, si no que se suelta y ya está.
Por cierto, también según Quevedo, en su pequeño escrito titulado "gracias y desgracias del ojo del culo" donde anda el pedo se encuentra la risa y la chacota. Y es absolutamente cierto (siempre y cuando haya confianza, claro)
