Supongo que cuando hablamos del paraíso, los matices son arriesgados. Aún así, me atrevo a afirmar que las mejores aguas de Formentera se encuentran en Es Caló que, además, al abrirse a los vientos predominantes, hace que esté muy poco frencuentado. Los fondos son de arena y se adentran mucho en el mar.
Otro lugar muy deshabitado de barcos pero fantástico para el fondeo los escasos días que se puede uno asomar cómodamente, es el Migjorn. Por suerte o por desgracia, su amplitud y desprotección hacen infrecuente el poder estar a bordo manteniendo la verticalidad. Eso sí, tiene a tiro de dinghy el Playa Real, donde se degluten los mejores arroces a banda de la isla y el mítico Blue Bar.
Concuerdo con otros comentaristas sobre las excelencias del chiringo llamado Tiburón. Pero no sólo para la borrachera asociada a la puesta de sol: también es un buen sitio para comer. Tienen una especie de hamburguesas con vegetales que son una delicia. Eso sí, imprescindible reservar antes (659 638 945).
Un barril a vuestra salud
Matabele