Cierto, amigo.
Lo compruebo cada día

Porque el compañero de al lado, por hacer lo mismo que yo, cobra el doble.
Porque el jefe no busca intimitarle como a mí.
Porque cuando estamos todos reunidos, si falta algo lo tengo que ir a buscar yo.
Porque a la salida del curro, tengo que pasar yo por el súper.
Porque la agenda de los niños y los deberes, la miro yo.
Porque las notas a los profes, las escribo yo.
Porque la limpieza de casa, las coladas, la plancha y todo lo demás, lo hago yo.
Porque la comida la preparo yo.
Porque voy yo a hacer horas extras a la escuela para ayudar el Ampa.
Porque llamo yo a su madre para inquietarme por su salud.
Porque pongo yo los post-it en la nevera con todo lo que hay que hacer (citas al médico, al dentista, preparar las colonias, pagar el seguro de la moto, del coche, etc..)
Porque pido yo quedarme en casa cuando los peques enferman.
Porque he renunciado yo a parte de mi pensión de jubilación por haber dedicado parte de mi vida a cuidar de los hijos.
Porque....
Porque...



Bueno.
Y aún así sigo encontrando lástimoso que una persona...
SEA DEL SEXO QUE SEA.... sufra una injusticia como ha sufrido el autor del post. Por eso estoy a su lado. No porque sea hombre o mujer.
La justicia no tendría que tener color, ni sabor, ni prejuicios o preferencias.